Las ventanas de aluminio son duraderas, pero con los años pierden color, se desajustan o cierran mal. Antes de cambiarlas, hay varias soluciones más baratas.
Pintar el aluminio
Se puede cambiar el color del perfil con pinturas específicas para metales no férricos, previa limpieza, lijado suave e imprimación de agarre. El resultado dura más si la ventana no recibe sol directo todo el día. El lacado en taller ofrece mejor acabado, pero exige desmontar.
Ajustar y sustituir herrajes
Muchos problemas de cierre, roces o filtraciones no son del perfil, sino del herraje: bisagras, cierres, felpas y juntas. Sustituirlos es sencillo y económico. Distribuidores especializados como Forcadell venden accesorios para carpintería de aluminio para casi cualquier sistema.
Cuándo compensa cambiar la ventana
Si el perfil no tiene rotura de puente térmico, el vidrio es simple y la casa pierde mucho calor, la sustitución por una ventana eficiente puede amortizarse con el ahorro en calefacción.